Duro golpe
La crisis del Atlas ha tocado fibras profundas de la institución.
El martes por la noche puso su renuncia Víctor Flores Cosío al puesto de comisionado de futbol, luego de que prácticamente en la nueva administración su función era como el saldo de la cuenta de cheques del Atlas... un completo cero.
No olviden que cuando Carlos Martín del Campo fue presidente, Víctor era quien lidiaba con todas las broncas, sobre todo en la relación con los pateabalones.
Este hoyo financiero en el que está metido el Atlas no es nuevo, de hecho, hubo amagues de los jugadores, pero Flores Cosío supo apagar los fuegos, gracias a la relación que sostiene con varios de los líderes del vestidor, sobre todo uno que no les puedo decir su nombre, pero empieza con C y termina con Ufré y es quien lleva la voz cantante.
Víctor quiso ser presidente e hizo campaña, pero Martín del Campo y otros que lo apoyaban, al ver que Eugenio Ruiz Orozco tomó mucha fuerza, entregaron su cabeza a cambio de la vicepresidencia, que quedó precisamente en manos del anterior presidente.
Quedó como comisionado de futbol, pero mientras por un lado él negociaba con un técnico, el presidente cerraba a Omar Asad por el otro.
Ruiz Orozco ha enfrentado los problemas de manera frontal y transparente, lo cual no le ha gustado a algunos, sobre todo a los de pantalón corto, pero ha puesto el tema del futuro del Atlas en la agenda de los socios.
Él sabe que la solución de fondo no es conseguir un adelanto de Televisa o una lanita por acá, sino que los Zorros ya no pueden seguir sobreviviendo y malviviendo con el esquema actual.
Por eso la recepción de propuestas para decidir el futuro del equipo, y "diunavez" les adelanto que el martes habrá una junta de "notables" para analizar todos los planteamientos.
No sólo estarán los ex presidentes, sino también los empresarios más importantes que tienen los Rojinegros dentro de los 124 asociados... ¿Qué pasará? Imposible saberlo, lo único seguro es que aquí estaré para contarles.
¡¡¡$sshhh!!!
El futbol tapatío ha dado grandes jugadores, pero también costumbres no tan respetadas.
El famoso grito de "¡Puuuu...!" que se escucha cuando despeja un portero nació en un Preolímpico en el Estadio Jalisco, precisamente en el 4-0 a Estados Unidos para clasificar a Atenas 2004.
Pues desde aquel lejano febrero del 2004 ese singular grito como llamando al perro de Disney le ha dado ya la vuelta al mundo en cualquier escenario que juega un equipo mexicano.
Bien dicen que el mal ejemplo cunde, así que los aficionados del NY Red Bulls ya sacaron su versión MLS; cada que despeja el portero gritan "you suck asshole". Si no le mascan al inglich, pregúntenle a alguien que sepa, porque este espacio es para toda la familia.
A diferencia de México, donde esta manifestación es vista como una picardía de la afición, los ejecutivos del equipo gringo tienen los pelos de punta, pues ha comenzado a molestar a las familias y a los patrocinadores.
¿Cómo la detendrán? Como se arregla la mayoría de los problemas allá... ¡A billetazos!
Como lo leen, el NYRB juntó a los líderes de los tres principales grupos de animación de donde emana el grito y les ofreció 500 dólares por cada partido que no surja.
Eso sí, para poder cobrarlos necesitan haber juntado cuatro juegos de buen comportamiento y que cada una de las tres porras se lleve sus 2 mil dólares, que el club llama "donativo".
Es decir, que si completan dos partidos, pero al tercero vuelve el "Y.S.A." pierden todo y comienzan de cero. ¿Funcionará? Lo dudo taaanto.
La bronca es que este grito ya es replicado en otras plazas.






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